jueves, 30 de mayo de 2019

Spacca Napoli Abastos

Seguimos, poco a poco, tachando restaurantes de la lista de pendientes. Aunque, creedme, entran más que salen... Esta vez fue el turno de la pizzería Spacca Napoli, considerada una de las mejores de España, junto a Viva Napoli.

Entre los entrantes fríos, calientes y las ensaladas, escogimos la mozzarella al horno. Estaba muy buena.


Como plato principal, tuvimos de todo, pizza y pasta. 

La típica de jamón y queso fue la pizza elegida. No son exageramente grandes, los bordes son muy tiernos y la masa es puramente napolitana... o sea, nada crujiente.


Por lo que respecta a la pasta, pedimos, por un lado, tagliatella con gambas, setas, cherry y vino blanco.


Pasta al dente, muy buena combinación de ingredientes. Aunque eché de menos algo de salsa...


Por otro lado, pasta rellena de berenjena con una salsa de tomate seco y parmesano.

Las raciones no son muy grandes. Perfectas para dejar un sitio para el postre.

No nos convenció demasiado la carta de postres. De hecho, escogimos por eliminación el cheesecake de chocolate blanco y pistachos.


Para mi gusto, sobraba el chocolate blanco...

En definitiva, un buen restaurante italiano en el que comer una buena pizza o un buen plato de pasta, con un buen servicio y relación calidad-precio excelente.

¡Por cierto! A partir de ahora puntuaré en Instagram platos, servicio y precio de los nuevos restaurantes que visite.

domingo, 12 de mayo de 2019

La primera "práctica"

Cuando Amparo Salmerón, mi compañera del programa A Córrer, me dijo que le gustaría hacer un Medio Maratón, lo tuve claro. El de Alcàsser sería el objetivo. Sería el cuarto año en el que correría en casa y, después de debutar y de subir dos veces al podio, solo me quedaba un sueño (hay otro pero es más utópico), hacer de práctico. Y el reto de Amparo me lo dejaba mejor imposible. Haré de práctico de las 2 horas.

Hasta el 11 de mayo, día de la carrera, la cosa fue muy bien. Amparo y yo hicimos juntas todas las tiradas largas. Dos de ellas, por el recorrido de la carrera y una, con una mochila con peso para acostumbrarme a la mochila que portaría el día de la prueba.



Llegó el gran día y estaba más nerviosa que si fuera a buscar mi Mejor Marca Personal. Sabía que no podía fallar porque iba a tener a gente pendiente de mí. Al menos, a Amparo. Pero también tenía muchas ganas, porque sabía que me lo iba a pasar bien. Pero no imaginaba cuánto.

Minutos antes de la salida son varios los corredores que me dicen que van a intentar seguir mi ritmo de 5:38-5:40. ¡Qué responsabilidad! Entre ellos está María José. Ella también es debutante. Pero se lo digo desde unos días antes: está preparadísima para bajar sobrada de dos horas. Sé que volará pronto.



El resto me sigue. En los primeros kilómetros el grupo es grande. Y lo pasamos muy bien. Risas, comentarios, anécdotas... Con el paso de los minutos, el grupo se va reduciendo. El ritmo es de 5:35-38. Yo me lo estoy pasando en grande. Voy a un ritmo cómodo para mí. Y aunque la mochila me está un poquito muy grande, no me molesta demasiado. Amparo va muy bien.

Y van pasando kilómetros. Y vamos descontando, y les voy diciendo qué encontrarán en cada momento. Y llega el último kilómetros. Con la piel ya de gallina, les digo que disfruten. No es porque sea mi pueblo, pero la entrada a meta de esta carrera es de las más emocionantes que te puedes encontrar a nivel local. La mitad del grupo ha acelerado. Y veo que son ya pocos los que tienen la intención de unirse. Amparo sigue a mi lado. 


Y disfruto. Lo hago como no he hecho nunca en una carrera. Y entonces la veo a ella, Lucia, junto a Rafa, esperándome para entrar con nosotros en meta. Esta vez, ya, corriendo de mi mano. Como siempre, imposible contener las lágrimas en ese momento. Siempre me viene a la mente la misma imagen...



El abrazo en meta con Amparo es de los más sinceros que he dado nunca. De satisfacción, de orgullo, de felicidad. Y entonces vinieron las felicitaciones de todos los que nos estuvieron acompañando durante los 21 kilómetros. Como decíamos en carrera, había hecho historia, al ser la primera "práctica" de la Mitja Marató d'Alcàsser. 




jueves, 2 de mayo de 2019

UDON

En Navidades, (sí, en Navidades), buscando un día un sitio en el que comer relativamente sano en el Centro Comercial Bonaire, decidimos probar UDON, una franquicia de comida asiática especializada en fideos asiáticos o noodles.

Como entrantes, queríamos probar los rolls y escogimos el Mix. Estaban muy buenos. Había dos de salmón y aguacate, dos vegetarianos cuya base era aguacate y dos de atún.


Como principales, pedimos dos platos de noodles, claro. Por un lado, el Chicken Yaki Udon (noodles con pollo, setas shiitake, calabacín, zanahoria, brotes de soja, salsa yakisoba y cebollino). 


Mucho sabor, aunque algo dulce debido a la salsa.

Por otro lado, también probamos el Veggie Yaki Udon (Yaki Udon salteados con setas shiitake, berenjena, brócoli, calabació, espárragos trigueros, zanahoria, pimiento rojo y verde y pak choi, con salsa yakisoba y teriyaki).


También tenía el fondo dulce de las salsas.

Con el postre nos pasó algo curioso. Queríamos la opción más sana de la carta: yogur natural con fruta. Nos dijeron que sin problemas. A los cinco minutos nos dijeron que no podía ser. Ahora veo que ha desaparecido de la carta. ¿Casualidad?

En definitiva, si te pilla de paso y buscas una opción que evite fritos y hamburguesas, no es una mala elección.