miércoles, 15 de diciembre de 2021

Kilómetros 17, 26 y 41

Esta vez me está costando más de lo normal escribir este post. No quiero dejarme a nadie. Y aunque he repasado en un "keep" la lista, sé que se me va a olvidar alguien. Lo siento... pero este maratón, también es por ti, aunque me haya olvidado de nombrarte.

Permitidme que intente ir por orden cronológico. Gracias madre naturale.... Noooo!

Gracias a mi entrenador, Paco Milán, por confiar siempre en mí más que yo misma. Porque le doy poca faena, pero sé que cuando le necesito está ahí. El año que viene nada de arañar el crono, Paco, ¡yo quiero seguir disfrutando!

Las dudas de las últimas semanas venían también provocadas por mis molestias en pies y piernas. Pero para ello está Cabrera, mi fisio. En mis últimas visitas ya me decía que de piernas iba perfecta. Había que hacerle caso, aunque a mí me doliera todo. ¡Maldita somatización!

Gracias a Laura Jorge y Carolina Navarrete. Este año hablé con ellas, pero acordé con Carol, mi #nutrirunner favorita, seguir el plan de alimentación de hace 2 años. Ha vuelto a funcionar a la perfección. Esa tortilla de patatas dos días antes de la carrera es... ¡la mejor carga de hidratos del mundo mundial!

Y llegados al día de la carrera, me tengo que acordar de los que me animaron durante los 42 kilómetros. La Escuela del Corredor, Juntas es Mejor, @Marlogi, los tiradalarguers, gente de mi club, conocidos de mi pueblo y alrededores, voluntarios, anónimos que leían mi dorsal y los voluntarios (un 10 para ellos). Con vosotros fue más fácil ir pasando los kilómetros. ¡Ah! Y gracias a los 'speakers'. A Ángel, en el km 32; y Joxe y Vicent, en meta. Soy una privilegiada, lo reconozco.

Eso y los mensajes recibidos antes, durante y después. Especialmente, los de las "cheerleaders". Aunque hubo una que no faltó a su cita. Y, repito, no se imagina lo especial que fue para mí ese momento y lo mucho que me acuerdo de ella ese día desde mi primer maratón. Gràcies Mola!

¿Y la gente que me seguía en la aplicación? Algunos sé quienes erais. Otros no. Pero gracias por estar pendientes de mí.

(Ahora ya va la parte fuerte, la de llorar)

Empar, la Marató de València és una cosa entre tu i jo. I sempre ho serà. Vore't en varios punts quilomètrics va ser... super especial!

MC, Paco (y allegados). Sois parte de mi familia. Me apoyáis y me acompañáis en cada una de mis locuras. Así que... la próxima... ¿de pintxos en San Sebastián?

Juan, Dualcillo, el "vacío". Va ser un plaer córrer al teu costat durant 20 quilòmetres. O darrere (quan bufava fort el vent). Gràcies per acompanyar-me, per protegir-me de l'aire, per agafar aigua per mi i estar pendent. Juan está vacío por dentro, porque tiene un corazón tan gran que no le cabe nada más.

Llega tu turno. Deja de leer, respira, sal a correr (bueno, no, que no son las 4 de la mañana). Pero no, no te voy a dar las gracias. Solo tú y yo sabemos lo que hemos vivido en estos dos últimos años. Y así va a seguir, entre tú y yo. Solo te digo una cosa: ¡OLÉ POR NOSOTRAS! ¡#TeamSaltito necesita "merchandaisin" pero ya!

Y acabo sin olvidarme de mi familia, que también estuvo muy pendiente de mí durante el Maratón. ¿Sabéis por qué será especial este Maratón? Porque es el primero en el que Rafa y Lucia han estado viéndome y animándome. Y solo pensar que en los kilómetros 17, 26 y 41 iban a estar esperándome, me valía para ir restando kilómetros (de hecho, así me dividí la carrera mentalmente). Ellos lo son todo en mi vida. 


Y ahora ya sí, solo me falta el vídeo. Dadme 10 días más.

PD: No lo echéis de menos en el texto, de él nunca me olvido.

viernes, 10 de diciembre de 2021

Maratón Valencia 2021: ¡Hemos venido a divertirnos!

 2021 ha sido un año complicado. Diría que incluso más que 2020.

Y como el resto de 2021, llegué a la salida del Maratón de València llena de inseguridades. Creo que tenía miedo de todo: de que me fallaran las piernas, las zapatillas, el estómago o, lo que más temía, la cabeza. 


Tenía claro el objetivo desde el principio, desde que comencé a entrenar en agosto. Se lo dije a Paco, mi entrenador, quiero disfrutarla. Quiero vivir la experiencia un año más, sin agobios, sin complicaciones. La vida ya es demasiado complicada como para también hacerlo mientras corro. Que es una afición, un placer… que lo hago para desconectar.

Por eso cuando los últimos días me hablaban de marcas, yo no me escondía. Me da igual la marca. Me he preparado para estar entre 3h 45’ y 3h 50’. Pero si son 4h 15’ y llego con una sonrisa de oreja a oreja, soy igualmente feliz. Esta vez no hay manta ni tapadismo. 


A todo esto, tengo que contar que las semanas previas al Maratón, después de 9 meses, volví a trabajar. Y lo hice en un trabajo que me apasiona pero me quita muchas horas de sueño y vida. Unir mis dos pasiones (correr + periodismo) hace que te pases el día entero en este mundo. Y si los expertos recomiendan no estar muy pendiente del maratón los días previos, yo tenía Maratón Valencia en todos lados: en el trabajo, en el teletrabajo, en las redes sociales… Así que los últimos días fui un manojo de nervios. ¡Maldita ansiedad!


Pero llego a la salida más tranquila de lo normal. Que pase lo que tenga que pasar. De piernas voy muy bien (me lo dijo el fisio) y el entrenamiento lo he calcado. Va a hacer viento, pero nos dejaremos llevar. El ritmo lo tengo claro: 5:20 el km, hasta que el cuerpo aguante. En teoría, debería aguantar hasta el final.





Fotos de rigor: con la Escuela, con los Tiradalarguers, con Sandra. Voy al cajón de salida bien acompañada. Escucho Nino Bravo y contengo las lágrimas. “Va a ser un Maratón muy de cabeza, Ana”, pienso. Otra vez correrás sola frente a todos tus monstruos.



Monstruos que se diluyen cuando empiezo a correr. Soy feliz y corro emocionada. Y así van pasando los kilómetros. En el 16 me esperan Rafa y Lucia. Es tan bonito verlos. También veo a mucha gente conocida. ¡Cuánta gente! En el 19 aparece Juan Dual, mi Pepito Grillo en este maratón. Me llamó dos días antes para decirme que me acompañaría unos kilómetros. Lo que no sabía es que iba a hacer 20 kilómetros conmigo… ¡Y cámara en mano! (Habrá vídeo...)




Medio maratón. Voy muy bien. Siento que tengo una ampolla en el pie… pero no me impide correr a 5:20. Sí, estoy clavando los tiempos. Vuelvo a ver a Rafa y a Lucia. Qué bonito verlos… Y tanta gente conocida animando… ¡Qué emocionante! 


Se acerca el kilómetro 32, donde estará Ángel, Contador de kms. Os juro que he soñado cientos de veces con este momento desde que corrí en 2019. Y fue tal cual lo soñé. Abracito y a seguir corriendo. 


Llega la peor parte. Esta vez el muro es de aire. De viento. El ritmo baja, pero yo me encuentro bien. No quiere apretar más, estoy a gusto corriendo así. Me da igual si llego en 3:49 en lugar de 3:45. Vamos “recogiendo cadáveres”, como dice mi entrenador. Yo estoy disfrutando. Bailo, canto, sonrío, bromeo… Y sigo viendo caras conocidas… entre ellas, mi mejor amiga. Ni se imagina lo que sentí al verla…




Recta final. Me deja Juan en el kilómetro 39: “Todo tuyo, Ana”. Todo mío. Ya no me quité la sonrisa de la cara. Por primera vez, estaba haciendo un Maratón sin esa tensión en el cuello que no te deja respirar. Estaba respirando, estaba sintiendo. Y ahí vuelven a estar Rafa y Lucia. ¡Esto va por vosotros!



Me queda menos de un kilómetro y no puedo estar más exultante. Primera alfombra azul. “Mierda, esto se mueve mucho… aquí con las Vaporfly me voy al suelo, fijo…”. Ahora, adoquines, “mejor”. Otra vez alfombra azul. Esta vez la buena, la definitiva… soy muy muy feliz. Grito, bailo… y así, llego a meta, oyendo mi nombre en la megafonía, saltando por el #teamsaltito y acordándome de que si soy maratoniana es gracias a él. ES POR ÉL.




PD: Los agradecimientos, en el próximo capítulo.