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viernes, 11 de enero de 2019

La Ferradura

Desde que Lucia es una más para comer, buscamos restaurantes en los que haya zona infantil o algún atractivo para ella. Y entre los que tengo en la lista, el día de Reyes fuimos a La Ferradura, en la playa de La Patacona.

Es un salón de bodas, acristalado, con vistas al mar y al parque infantil que tiene en la terraza.

Imagen de la web del restaurante.

No te recibe nadie al llegar, tu reserva está en un "sitting", como en las bodas, y ya te diriges tu solo a tu mesa donde te espera tu camarero. Un poco frío todo...


En cuanto a la comida, pedimos pulpo y sepia para picar. Muy bueno, muy buen sabor. En definitiva, género de calidad.



Un día antes llamé para encargar una fideuà del senyoret para cinco.


Las raciones eran más bien cortas. La fideuà era para cinco y comimos cuatro. Menos mal que Lucia estaba durmiendo. Eso sí, de sabor estaba buenísima. De las mejores que he probado.

No hay foto de los postres. ¿Por qué? Porque se despertó Lucia. Pedimos piña y brownie con crema de café. Además, nos ofrecieron Roscón de Reyes tras los cafés.

En definitiva, el servicio me pareció impersonal, muy de "salón del bodas". Pero es que lo es... Algo caro para la cantidad de comida, pero de muy buena calidad.

lunes, 23 de julio de 2018

Innusual

Nuevo restaurante. Nueva hamburguesería. ¡Y en Almussafes! Había que ir a probar... 
El restaurante en concreto se llama Innusual, estéticamente se parece mucho al Habitual de Ricard Camarena. Tiene menú a mediodía por 15€ y una extensa carta por las noches, en la que las protagonistas son las hamburguesas.

He de admitir que en los 15 días de vida que tiene el local, ya he ido dos veces. La primera de ellas hubo un problema en cocina y no pudimos comprobar "a ciencia cierta" cómo estaba la comida. Así pues, mi valoración (y las fotos) será de ambas visitas.

Como entrantes hay mucha variedad: fríos, calientes, vegetarianos... De momento he probado el cucurucho de pasta wonton relleno de atún marinado con aceite de sésamo y soja, aguacate y alga wakame.



Otro parecido con la cocina de Ricard Camarena y sus conos de salmón y aguacate, que podemos probar en Canalla Bistro

También he probado los nachos de la casa con bacon, pollo, pico de gallo, frijoles, queeso cheddar, queso agrio y guacamole.


Muy buenos. Y una ración bastante grande.

Como la de pulpo a feira con parmentier de patata violeta y allioli de pimentón de la vera. Exquisita combinación de sabores y colores.



Pese a solo llevar un par de semanas en marcha, ya tienen un plato estrella. Son las bravas ahumadas con allioli de pimentó de la vera y eneldo. Las presentan en un tarro de cristal hermético. Lo abren en mesa... y ya empiezas a saborearlas.


Tienen un ligero toque picante y mucho sabor a especies. A mí me gustaron mucho. Aunque si buscas las típicas bravas, estas no lo son.

Sí que son más tradicionales los chipirones salteados con habitas, jamón ibérico, cebolla caramelizada y salsa tártara. De nuevo, una ración muy grande.


Luego ya pasamos a los platos principales que, en esta ocasión serán todo hamburguesas.

En la carta de hamburguesas, eliges por un lado el pan (que puede ser gallego, cebolla confitada, multisemillas, pesto de tomate, yogur griego o cerveza negra); por otro lado, la carne ( buey 220 gr, Black Angus 200 gr, pollo campero 200 gr, secreto ibérico 200 gr, atún 180 gr o vegana 200 gr), y finalmente, la mezcla.

Ahí van nuestras hamburguesas:

- Italiana (berenjena crujiente, queso azul suave, mozzarella, parmesano rallado, rúcula frita y pesto), de Black Angus con pan gallego.


- USA (Salsa BBQ, mahonesa de bacon, pepinillo, doble queso cheddar, bacon y cebolla crujiente), de buey con pan gallego.


- Sarrion (mousse de queso trufado, rodajas de calabacín crujiente y huevos de codorniz), de buey con pan gallego.


- Italiana, de buey con pan de semillas.


- Italiana, de pollo campero con pan gallego.


- Japonesa (mahonesa de wasabi, setas salteadas, alga wakame, cebolla y salsa teriyaki), de pollo campero con pan gallego.



En general, las hamburguesas están muy buenas. La carne, en su punto (mucho mejo en la segunda visita, en la primera se quedaron algo secas). Muy proporcionadas de tamaño, aunque es difícil comerla bien, puesto que la hamburguesa supera los dos dedos de altura... Las patatas, buenas. Aunque en la primera visita no estaban acabadas de hacer, debido al contratiempo surgido.

Además, hay hamburguesas "veggies".

- Japonesa (mahonesa de wasabi, setas salteadas, alga wakame y salsa teriyaki) con pan de semillas.


- Mexicana (salsa de tomate, pico de gallo, frijoles y guacamole suave) con pan de semillas.


- Marroquí (pisto marroquí, miel, sésamo y cebolla crujiente) con pan de yogur griego.



La hamburguesa vegetariana está muy buena. Tiene un sabor muy especial. Y poder combinarla también con los diferentes panes es un acierto. De momento el que más me ha gustado es el de semillas.

Y finalmente, los postres, caseros.


La cheesecake estaba buenísima. Sin embargo, el tiramisú resultaba algo pesado.



La tarta de chocolate es de las mejores que he probado nunca. Mientras que la Carrot Cake no nos llegó a convencer. Tenía un sabor "salado" que no acompañaba a la tarta  y la buttercream que la cubría era muy pesada.


Volveremos. Para probar más combinaciones de hamburguesas. Y a comer el menú de mediodía, que dicen que es incluso mejor que la carta de hamburguesas.

¡Por cierto! El servicio, pese a ser los inicios, muy bueno. El día que tuvieron un problema en cocina nos lo explicaron rápidamente y estuvieron pendientes de nosotros durante toda la velada.

miércoles, 30 de mayo de 2018

Alqueria del Pou

Ya os había hablado de la Alqueria del Pou cuando fui a la de la Mar. Aun así, como esta pasada semana volví, aproveché para hacer unas fotos y enseñaros algunos de sus platos más típicos.

Este es el caso de la tortilla de pescaito, muy típica en las tres Alquerías. 


Como siempre, estaba muy buena. Tierna, sabrosa y crujiente por fuera.


Fuera de carta había pulpo a la brasa. No nos lo pensamos dos veces. Era un pulpo completo pequeño pero muy bueno. Con sus patatas y un par de salsas que complementaban muy bien el plato. Viendo la cantidad de platos de pulpo que salían de cocina, podría decir que es uno de los platos estrella.

En cuanto al arroz, pedimos Arròs del senyoret. ESPECTACULAR. El arroz estaba en su punto y el sabor estaba muy acertado. En definitiva, sobró la paella y poco máss.


El coulant con helado de vainilla fue el postre elegido. El bizcocho estaba calentito y el helado se deshacía, lo que hizo que el postre desapareciera en cuestión de segundos. ¿Buena señal, no? Estaba buenísimo.


Tras el postre y el café nos ofrecieron un chupito de Mistela y "coca de llanda". Un detalle de la casa que ofrecen también en el resto de Alquerías.

En definitiva, acudiendo a este tipo de restaurantes sabes que no fallas. 


miércoles, 14 de marzo de 2018

Restaurante Polideportivo Picassent

Dentro del recinto deportivo del Polideportivo de Picassent se encuentro el Restaurante Polideportivo de Picassent. Un local en el que igual te puedes tomar un café, almorzar un buen bocadillo, tomar el aperitivo o una cerveza o probar uno de los mejores arroces con bogavante de la zona.

Aunque, esta vez, en lugar de comer el típico arroz, pedimos paella valenciana.

El local es bastante grande y a partir de las 14:30 horas, con todas las mesas ocupadas, el servicio se relantiza. Sabiéndolo, fuimos pronto (13:30 horas) y nos atendieron muy bien. Solo se demoraron un poco en el servicio de los postres y cafés, porque ya estábamos en hora punta.

Comenzamos con un aperitivo, cortesía de la casa: ensaladilla de salmón con sésamo. Muy bueno.


Para picar pedimos tellinas y pulpo a la brasa. Las tellinas no tenían demasiada arena. Con el picadillo que las acompañaba estaban buenísimas.


El pulpo a la brasa estaba exquisito. En su punto, tanto de textura como de sabor. 


En cuanto a la paella valenciana, de las mejores que he probado. No había ni un dedo de arroz y estaba en su punto. 


Quizá lo más flojo de toda la comida fueron los postres. Tanto el brownie como la tarta de queso con arándanos estaban demasiado fríos, como si salieran de la nevera o el congelador. Aun así, estaban buenos de sabor. 



En definitiva, un buen restaurante para comer en familia, para comidas con amigos (para la temporada navideña hay que reservar con meses de antelación) o para degustar un buen arroz típico valenciano.

viernes, 29 de diciembre de 2017

Pelayo Gastro Trinquet

Últimamente estoy añadiendo muchos restaurantes a mi lista de "pendientes". La mayoría de ellos los descubro por redes sociales. Este es el caso de Pelayo Gastro Trinquet, que visité la semana pasada.

Aunque había oído hablar de él, no sabía yo que el famoso Trinquet de Pelayo estaba justo al lado de la Estación del Norte de Valencia. Y, consecuentemente, su restaurante, también. Así que aprovechamos las fiestas navideñas para acercarnos al centro de Valencia.

Ya la entrada del restaurante sorprende. Y  cuando entré, acabé de alucinar. La estética está muy bien cuidada. Yo estaba fascinada. La cocina está prácticamente toda a la vista y las mesas, aunque algo juntas, están en una especie de altillo. También hay mesas altas con taburetes y la opción de comer el barra.




La carta (otra pasada, estéticamente hablando) ya la había ojeado por Internet y también llegaba con alguna referencia a través de Instagram. Así que decidimos hacer una cena de tapas, todo para compartir.

Pedimos pulpo a la brasa con emulsión de boniato asado y tierra de aceitunas negras; bravas del Trinquet; buñuelos de bacalao con ajo negro para mojar; empanadillas de titaina, y lomo alto de ternera con pimientos del piquillo confitados a la brasa.


El pulpo estaba sencillamente espectacular. Lo "emplataron" ante nosotros y fue un espectáculo puro.


Las bravas me recordaron a las de Mediterránea de Hamburguesas. Y eso son palabras mayores. Nada más que añadir.


Los buñuelos de bacalao no son los mejores que he probado, pero sí, estaban muy buenos. Al igual que la empanadilla de titaina. Muy original la masa. Y el relleno, muy sabroso.



En cuanto al lomo alto, estaba en su punto (como lo pedimos), sabroso y tierno. Hasta las patatas estaban deliciosas.

Compartimos hasta los postres. Pedimos los cuatro que había en la carta: Panacotta de horchata con fartón caramelizado; cremoso de calabaza con requesón, nueces y miel de panal; coca de llanda de naranja con cremoso de chocolate 70%, y mouse de turrón con frutos secos caramelizados con sal y ralladura de cítricos.


La panacotta estaba muy buena, aunque me supo poco a horchata.


El cremoso de calabaza fue el postre que menos me gustó. No soy yo muy amante ni de la calabaza, ni del requesón ni de la miel.


En cambio me hubiera comido los cuatro trozos de "coca de llanda" sin problemas. ¡Qué bueno! Y encima, cubiertos con chocolate negro... ¡Mi perdición!


Me sorprendió gratamente la mouse de turrón. Estaba muy sabrosa y el contraste con los frutos secos y el regusto de cítricos hacían de este un postre especial.

Después nos sacaron mistela y turrones para celebrar la Navidad. Todo un detalle. De hecho, fue el culmen a una gran noche en un gran restaurante.



¡Ah! Antes de irse es obligatorio ir al baño para ver el majestuoso Trinquet de Pelayo.


domingo, 31 de enero de 2016

Estado puro by Paco Roncero

Desde que hay AVE Madrid-Valencia y viceversa es muy sencillo (y relativamente económico) viajar a la capital de España, aunque sea para pasar el día. Eso hice hace un par de semanas, aprovechando que se celebraba la Feria Internacional de Turismo (Fitur).

Después de cuatro horas viendo pabellones y casetas de paises y comunidades autónomas diferentes, después de recibir y recoger panfletos de todo tipo (algunos de ellos me interesan de verdad, ya os contaré), nos marchamos a la estación del AVE. Aunque de camino pararíamos a comer algo. 

Cuál fue mi sorpresa cuando iba a "tomar algo rápido" en Estado Puro by Paco Roncero. Un restaurante que no conocía (yo sueño con ir a Sublimotion...) pero que solo por ser de quién es ya me despertó la curiosad y la ilusión. 


Ambientado en la España más cañí, con peinetas y la traducción al inglés de frases "made in Spain", así se presenta este restaurante de Roncero. Un "bar de tapas" con estilo... Y qué estilo.


Croquetas de boletus, buñuelos de bacalao, muslitos de codorniz a la soja, ensaladilla rusapulpo a la gallega con espuma de patata... 









Todas las tapas estaban buenísimas. Aunque, de todas, me quedo con el pulpo a la gallega... pero por la espuma de patata... ¡estaba para mojar pan! 


De los postres, cheesecake y chocolate en texturas, me quedo con el primero. Aunque de ambos me sorprendió la originalidad de la presentación. 

En resumen, es un sitio con un ambiente jovial y distendido, un restaurante "de paso", pero con comida y productos de calidad. Recomendable si tienes una horita larga libre en Madrid y estás cerca de Atocha.